Para quien quiera leer algo verdaderamente interesante y profundo y salir de las trivialidades que todos los días publican los comunes. “Dios ha sido muchas cosas para muchos a lo largo de la historia… Pero aquí, ahora, se ha hecho algo personal…, para cada uno. Jesús es un dios personal.” (Joel Osteen). Esto es lo que un amigo y fanático cristiano me dijo por medio de un whatsapp. Yo le contesté lo siguiente: Desde luego, definitivamente, y no podría estar más de acuerdo con el buen y carismático Joel Osteen. El gran mérito de la teología cristiana es haber creado y vendido, al paso de los siglos, un dios que se ajusta a las necesidades de la gente y el tiempo en el que éstas viven (como es el caso del cristianismo carismático, aunque en general toda corriente doctrinal cristiana también ha experimentado cambios en el devenir de la historia claro está), un dios que se ajusta a las necesidades de la pobre humanidad desahuciada. Dicho de otra manera: ten tu dios personal, hazlo tuyo, él siempre está cerca de ti, sólo abre tu corazón y acéptalo y olvida las cosas que no hemos podido resolver en 2000 años de pensamiento cristiano. Por ejemplo: I.- Predestinación vs Libre Albedrío. Claramente dicen las Escrituras que unos vasos fueron creados para honra (vida eterna) y otros para deshonra (destrucción). Y todavía pregunta (la Biblia): ¿Y qué si Dios así lo quiso hacer para mostrar su poder (autoridad) y a la vez su misericordia? (Romanos 9:21-23). Ni los más grandes defensores del Libre Albedrío han podido desacreditar el hecho fundamentado bíblicamente de que Él (Dios) sólo ama a los que de antemano quiso amar (Romanos 9:11-19; Efesios 1: 4,5,11). Sólo por citar algunos versículos de la Biblia. Luego entonces: a unos ama…, y a los otros también (porque él no odia al pecador, sino al pecado), sólo que, y ahí está el detalle joven, esos otros (que también son amados) arderán en el fuego eterno (Mateo 25:41). Total, él es El Dios. II.- El supuesto amor incondicional de Dios. En relación a la pregunta de por qué unos se van al infierno y otros al paraíso, responden los fanáticos religiosos: “Es que ellos deciden (el miserable ser humano) conforme a su libre albedrío”. Pero, ¿quién dio ese supuesto “libre albedrío”? Cuando Dios Creó, obviamente, de antemano sabía qué camino terminarías eligiendo, si no, entonces ése no es Dios. Aun a sabiendas de esto, él te creo. ¿Para qué me creaste, si sabías que al final terminaría en el fuego eterno? Entonces dónde quedó el amor de Dios, el Dios es amor (1 Juan 4:8), el Yo te he amado con amor eterno (Jeremías 31:3). Para qué crear algo para luego destruirlo. No tiene sentido, y como en todo lo demás, al final caemos en el ABSURDO TOTAL. Así de sencillo es: o crees o te quemas en el infierno. Pero como ya vimos, todo está ya predeterminado. En la teología cristiana, simple y sencillamente no hay cabida para ningún otro tipo de creencia distinta. Los de las otras religiones, todas esas personas: hindús, árabes, chinos y japoneses; blancos, amarillos o negros, no importa: todos arderán en el infierno. Cómo tú mismo lo dijiste mi querido amigo: “ahorita Mohamed Ali está en el infierno: simple y sencillamente porque era musulmán”. No existe el amor incondicional de Dios. III.- EL origen del mal (una de las mayores piedritas en los zapatos del cristianismo). ¿Si Dios es tan bueno y tan perfecto, por qué creó el mal, o dicho de otra forma, por qué de algo tan bueno y tan perfecto vendría el mal? (A pero lo olvidaba, él no hizo el mal). El mal se creó (tendríamos que admitir que se creó a sí mismo) a partir o por medio del libre albedrío. Toda la Creación es buena y perfecta (Génesis 1:31; 2:1,2). (Y aquí cabe el clásico debate de: “ahí no dice que hizo también a los ángeles”). Pero es irrelevante, ya que el punto es el libre albedrío y que todo es Su creación. Nuevamente, luego entonces: ¿cómo algo tan bueno y tan perfecto degenera en algo tan malo e imperfecto, perverso? Y éste es otro ejemplo de algo incómodo dentro de nuestra religión (su religión), algo que no nos gusta, pero que no se puede desligar del Único Dios Todopoderoso y Creador de todo lo que existe. De hacerlo o al menos intentarlo (desligar el mal de Dios, porque finalmente tiene su origen en Dios, nos guste o no), se vería seriamente comprometido su atributo de Dios Único y Omnipotente. De ahí que la mayoría de los cristianos vivan, sin saberlo, con una religión dualista, lo cual no es cristianismo, estrictamente hablando, sino que han tomado elementos prestados de otras religiones (Sincretismo) para poder lidiar, o mejor dicho, sobrellevar el problema del mal en el mundo. En fin, los más eminentes teólogos cristianos no han podido resolver tales cuestiones a lo largo de 2000 años sin recurrir a escapatorias fáciles, como por ejemplo aquella famosísima: él es Dios, ¿acaso tú, hombre miserable, gusano, rata de dos patas, le vas a reclamar algo? (Romanos 9:20). Ya no hay más qué decir, se agotó el tema. Parafraseando a Sam Harris: si no son capaces de aceptar (los fanáticos religiosos, principalmente cristianos y musulmanes) la lógica, la razón, los hechos, la evidencia científica, no se puede continuar el debate, si es que hay debate entre ciencia y creencias imaginarias. A lo cual mi amigo me contestó: Me gustaría mucho creer como tú, y tener tantos y tantos argumentos lógicos, hechos y razonamientos que me hagan entender: la evolución, el cosmos, el origen de la vida… Realmente se necesita MUCHA FE para creer en las explicaciones que dan los científicos. Y esos temas nunca se acaban, siguen tratando de darles una respuesta (los científicos). Por ejemplo: El argumento de los 5 minutos. El cual dice que no hay una posibilidad lógica que me diga que el mundo y todo lo que entendemos por creación haya aparecido hace sólo 5 minutos, y antes de ese tiempo no existiera nada. Esa teoría está bien chida. De cuál fumaron. Me gustaría tener una fe así de grande. Yo respondí: De la evolución de las especies, incluido el ser humano, sí hay evidencia científica, son cien por ciento comprobables los cambios tanto a nivel celular como a simple vista efectuados por la selección natural a lo largo de millones de años (Estos cambios evidentemente no se pueden ver en el transcurso normal de una vida, aunque viviéramos un millón de años, no nos percataríamos de ellos. Y abro estos paréntesis para hacer y resaltar esta aclaración, ya que no faltan los argumentos estúpidos, pensados a la ligera, como por ejemplo: la explicación del cuello de las jirafas (y sólo porque en tus láminas de la secundaria salían tres recuadros, mostrando que en sólo tres pasos las jirafas desarrollaron un cuello tan largo), o ¿por qué al ser humano se le cayó el pelaje si le servía para protegerlo del frio?, o peor aún, ¿por qué los chimpancés todavía no se han convertido en seres humanos? En cuanto a lo del mundo que no existía hace 5 minutos, debo reconocer que eso se escucha bien fumado, pero la verdad es algo tremendo, digno de una mente tan brillante como la de Bertrand Russell, el creador de este genial argumento. Pero no olvidemos que, a fin de cuentas, esto sólo se trata de una especulación filosófica y no de hechos científicos. Otro ejemplo sería la Teoría de las Ideas Eternas de Paltón, o su famosísimo mito de la caverna, ambas base de la dicotomía de la realidad; dicho de paso, tema principal, y tratado de manera magistral en la película The Matrix. Platón, a quien por cierto le debe mucho el cristianismo. Inclusive, no es nada aventurado aseverar, que sin su pensamiento, quizá no hubiese existido el cristianismo tal y como lo conocemos hoy día. En él (Platón) se encuentran claramente las bases de la teología cristiana. Claro, el único y pequeñísimo detalle radica en que, el que diga cosas como éstas, indefectiblemente está en el error, Dios quitó el conocimiento a los “sabios” y lo entregó a los “humildes”, o, el diablo los tiene cegados para que no vean la Verdad, etc., etc., y como quiera de antemano están condenados al Fuego eterno (San Juan 3:18). VIVA LA IGNORANCIA Y EL POCO SESO!! Porque de ellos es el Reino de Nunca Jamás. Desde el esplendor del Antiguo Egipto y sus dioses, e inclusive más atrás en el tiempo, a lo largo de la historia de la religión (aquí a los cristianos les gusta decir comunión con su dios en vez de religión, y tienen algo de razón en diferenciar una de otra, aunque al final la superstición es la misma), y por tanto la explicación y fundamentación de ésta, es decir la teología, ha sido pensada y diseñada para el control y dominio de las masas (algo por demás evidente). “No pienses por ti mismo, no te hagas preguntas, no cuestiones a la autoridad. Sólo acepta y cree, con mansedumbre, las cosas que Yo te enseño. Obedéceme y tendrás un lugar en el paraíso. No hagas caso a otras cosas, todo lo demás es del maligno. Y si prestas oídos y atiendes algo que Yo no te he dicho, arderás en el infierno. Porque tú eres malo, ¿sabías?, perverso, necio, de dura cerviz, no eres nada. Acepta lo que Yo te enseño, porque es una revelación del dios (o dioses) santo y perfecto. Así que sométete!! Si no, eres un hijo de Coré, un Caín, un Judas!!” Ésta es, nos guste o no, la historia de la humanidad y sus diversos dioses y sistemas religiosos. Por último, si le quitas a la Biblia los degollados, las carnicerías, los baños de sangre, los consumidos por el fuego de Dios…, los lapidados, los quemados, los despedazados por las fieras salvajes (mandadas por Dios)…, los genocidios, los fratricidios, los infanticidios, las violaciones, los incestos…, las guerras, las inundaciones, las plagas y tanta gente (entre ellos niños, mujeres y ancianos a los que Dios mandaba a asesinar. Véase Levítico, Números y Deuteronomio para muestra) sufriendo horrores indescriptibles a lo largo de la historia bíblica: nos quedaría un libro muy bonito que refleja el amor y misericordia que Dios ha tenido para con todos los seres humanos. P.d. Nadie, al menos no en este breve ensayo nacido de un debate vía celular, está atacando los valores, la ética, y la moral cristiana. Pilares todos ellos, junto con el resto del pensamiento humano (a fin de cuentas todo ha nacido del genio humano), de nuestra civilización. Por Melvy Prior.

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PRESENTACIÓN

Mi nombre es blogero. Soy estudiante de la carrera de Licenciatura en Educación Básica. Vivo en la república mexicana. Me encuentro cursando el cuarto semestre de la carrera que acabo de mencionar. Este blog es parte de un diplomado que actualmente cursamos con la finalidad de obtener una titulación automática al terminar nuestros estudios.

El blog en cuestión lo utilizaré con fines educativos. En él publicaré periódicamente temas relacionaos con la educación, como lo son: acerca de estrategias didácticas, campos formativos, competencias a desarrollar en los niños, etc.

Uno de los temas que pretendo desarrollar, es el relacionado con el desarrollo social afectivo. En este tema, haré una investigación acerca de este campo, y así mismo daré mis opiniones personales al respecto.

Es importante, al hablar del desarrollo social afectivo, que diariamente nos estamos relacionando con personas, ya sea que éstas sean parte de nuestra familia o de nuestro entorno más próximo, como puede ser el hogar, la colonia donde vivimos, la escuela o el trabajo. En estas relaciones interpersonales que tenemos cotidianamente, estamos constantemente creando y fortaleciendo lazos de afecto, e igualmente intereses personales entre los demás individuos de la sociedad y nosotros mismos. De esta manera también construimos conocimiento social.

Dentro de esta gama de relaciones interpersonales, podemos encontrar, entre otras, principalmente relaciones de amistad y de trabajo. La primera implica una complejidad de sentimientos e intereses mutuos, como lo son la reciprocidad, la preocupación por el otro, la ayuda mutua, etc.

Mientras que en las relaciones subordinadas, como en el caso del trabajo, son otros los intereses que mueven a las personas. Algunos de esos intereses pueden ser por ejemplo, la remuneración económica, la promoción a algún cargo de mayor rango dentro del trabajo, la obtención de algún favor o el favoritismo por parte de los jefes.